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Lactancia materna, pilar para tu bebe

Se considera a la leche materna como el estándar de oro dentro de la alimentación infantil, ya que no solo está diseñada para nutrir sino también para proteger a los lactantes de ciertas enfermedades infecciosas y crónicas (1). Unos pocos ejemplos bastan para conocer dichos beneficios, destacando los siguientes:

1.- Ofrece nutrientes insustituibles al lactante

Según estudios la composición de la leche materna es única y con múltiples propiedades para el lactante, de modo que se utiliza como estándar para las empresas que fabrican sustitutos de leche materna. Es importante resaltar que, la composición de la misma se adecua a las necesidades del niño con el fin de un crecimiento y desarrollo óptimo. El equilibrio de azucares, proteínas, vitaminas y minerales de la leche materna permite cubrir el requerimiento energético, hídrico y electrolítico sin necesidad de otra fuente de alimentos o bebida (2).  

2.- Aumenta y refuerza la inmunidad 

Múltiples estudios resaltan la importancia de la lactancia materna frente a la inmunidad de los infantes, con efectos protectores para diarrea e infecciones del tracto respiratorio primordialmente (3). Este beneficio se debe a que la leche humana contiene inmunoglobulinas, altas concentraciones de vitamina C y otros componentes bioactivos que actúan contra las bacterias y virus. Conviene subrayar que, el calostro (leche producida en los primeros días luego del nacimiento) es considerado como el refuerzo inmunológico natural más potente gracias a su composición rica en enzimas, inmunoglobulinas y citoquinas (4).

3.- Reduce la prevalencia de enfermedades crónicas a lo largo de la vida

Diversos estudios demuestran que los niños amamantados tienen menor prevalencia de padecer diabetes tipo 1, enfermedad celiaca, obesidad, esclerosis múltiple y enfermedades cardiovasculares en comparación a los niños alimentados con sucedáneos de leche materna (5).  La lactancia materna se asocia con la reducción en el riesgo de obesidad infantil dado a que su composición de grasas, proteínas y hormonas es menor y diferente a la leche de fórmula, y por otro lado la libre demanda con que se ofrezca el seno materno estimulara saciedad del infante (6).

4.- Mejora el desarrollo cognitivo

La lactancia materna tiene efectos positivos más relevantes sobre el desarrollo cognitivo que la alimentación con fórmula. Esto ocurre dado a los diversos nutrientes como los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga (DHA), los galactocerebrósidos de la lactosa, entre otros influyen en la mielinización del cerebro inmaduro y por tanto en la capacidad de aprendizaje (7).

Para que los niños gocen de todas estas ventajas la Organización Mundial de la Salud recomienda amamantar exclusivamente durante los primeros 6 meses y complementarse con alimentos hasta al menos los 2 años de vida (8)